Caldeira da Graciosa
Actualizado: 16 Mar 2026
La Caldeira da Graciosa es el corazón geológico y paisajístico de la Graciosa, una caldera volcánica de aproximadamente un kilómetro de diámetro enclavada en el centro de la isla, a una altitud de unos 400 metros. Clasificada como Reserva de la Biosfera de la UNESCO, la Graciosa es conocida como la "isla blanca" del archipiélago, y la caldera es el exponente máximo de la suavidad de su paisaje: paredes interiores cubiertas de helechos, hortensias y vegetación nativa que contrastan con la imponencia de la estructura volcánica que las creó.
Desde el borde de la caldera, los miradores naturales a lo largo del recorrido circular ofrecen vistas sobre el interior de la estructura, donde destaca la entrada de la Furna do Enxofre, la gruta volcánica con lago subterráneo que se encuentra en el fondo de la caldera. En días despejados, las vistas se extienden al océano circundante y a las islas vecinas, en particular Faial y Pico. La flora endémica del interior es de particular interés para los amantes de la botánica azoriana, con especies protegidas que incluyen musgos raros y helechos de gran porte.
El acceso a la caldera se realiza en coche por la carretera que sube desde Santa Cruz, con aparcamiento junto al inicio de los recorridos. La entrada es gratuita. La mejor hora para visitar es por la mañana temprano, antes de que las frecuentes nubes se concentren en la cima. Lleve impermeable y calzado adecuado, pues el camino puede estar húmedo independientemente de la estación. Para completar la experiencia, realice el Trilho da Volta à Caldeira, un recorrido circular que recorre todo el borde de esta notable estructura geológica.