Las Azores son uno de los mejores destinos del mundo para el avistamiento de cetáceos. Más de 28 especies de ballenas y delfines frecuentan estas aguas, lo que convierte al archipiélago en un auténtico santuario marino.
Cuándo ir
La temporada va de marzo a octubre y alcanza su punto álgido entre abril y junio. En este periodo puedes avistar cachalotes residentes y ballenas de barbas migratorias, entre ellas la majestuosa ballena azul, el animal más grande que ha existido jamás en el planeta.
Especies comunes
- Cachalote — residente todo el año, el símbolo de las Azores
- Ballena azul — se avista en primavera, durante la migración
- Delfín común — en grupos de cientos de ejemplares, a menudo acompañando a las embarcaciones
- Delfín mular — curioso y juguetón
- Calderón común — se avista con frecuencia en verano
Las mejores islas
Pico es la capital del avistamiento de ballenas de las Azores, con una larga tradición ballenera reconvertida en turismo sostenible. El Museo de los Balleneros de Lajes do Pico cuenta esta fascinante historia.
Faial y São Miguel también ofrecen excelentes operadores con biólogos marinos a bordo.
Qué esperar
Las salidas suelen durar entre 2 y 3 horas. Los puestos de vigía en tierra (antiguas atalayas balleneras) se comunican por radio con las embarcaciones para guiarlas hasta los animales. La tasa de avistamiento en las Azores supera el 95 %.
Consejos
Lleva protector solar, un sombrero y una chaqueta: en el mar hace más fresco. Si te mareas con facilidad, toma medicación preventiva. Reserva con antelación en temporada alta.